viernes, 8 de marzo de 2013

Mr. Fahrenheit in Berlin

Estando un año entero viviendo en Alemania, no podía faltar un viaje a Berlín, la capital. Una ciudad que ha sabido cumplir con las altas expectativas que tenía puestas en ella.

Lo primero que fuimos a ver en cuanto llegamos fue el, quizás, icono por excelencia de la ciudad; el famoso muro, que se conoce también como la East Side Gallery, y me dejó sin palabras. No solo por cómo es, sino más bien por lo que representa, ya que, aunque sepas lo que ocurrió y cómo ocurrió, cuando estás delante de él impone bastante. Además, las pinturas que hay en el muro son increíbles. Aquí os dejo unas fotos para que las veáis. 









De todas, la última es, quizás, la más conocida y también la que más me gusta. Su nombre es "Mein Gott, hilf mir diese tödliche Liebe zu überleben" ("Dios mío, ayúdame a sobrevivir a este amor mortal") y representa el beso simbólico que se dieron en 1979 Leonid Brezhnev, uno de los presidentes de la URSS y Erich Honecker, líder de la Alemania comunista. 

Otro de los escenarios más conocidos de Berlín es el momumento al holocausto. Un momumento muy simple; está formado solamente por bloques de hormigón lisos de distinto peso y tamaño dispuestos como un laberinto a lo largo de toda una plaza. Sin embargo, cumple con su objetivo; que la persona que pase por ahí se sienta sola y perdida, tal y como los judíos durante la Segunda Guerra Mundial. 



A cinco minutos andando se encuentra la Plaza de París, donde está la Puerta de Brandenburgo, una de las antiguas entradas a Berlín. Aunque no haya sido de lo que más me gustó del viaje, tiene bastante encanto e impone mucho. 






Justo al lado hay un homenaje a todos aquellos intelectuales que tuvieron que abandonar el país, o incluso que fueron asesinados, por el nazismo. Me encantó. Pienso que debería haber algo así en España. 



También pudimos ir al Reichstag, el parlamento alemán. Allí tuvimos una charla informativa sobre las sesiones que allí se realizaban. 




También pudimos acceder a la cúpula, desde donde se tenían unas vistas impresionantes de toda la ciudad. 





 Nos llevaron también a una cárcel-museo, que fue utilizada por los nazis durante el III Reich y la guerra, y posteriormente por los comunistas durante la época de la DDR para los prisioneros políticos. Tuvimos una visita guiada en la que nos contaron todas las atrocidades que se cometieron allí durante esos años y en las condiciones en las que vivían los disidentes. 





Durante esos días hicimos un tour por la ciudad, en el que vimos bastantes cosas. 



La Gendarmenmarkt, considerada como una de las plazas más bellas de la ciudad. En la foto se aprecia parte del Konzerthaus, con la escultura a Schiller delante, y la catedral francesa, en frente de la cual se encuentra la alemana (católica). 


Homenaje a las madres que perdieron a sus hijos en las Guerras Mundiales, y también a los que fueron víctima del fascismo. 


Lugar en el que se produjo la quema de libros por los nazis en 1933. 


Fernsehturm, o Torre del a televisión, en Alexander Platz. 


Escultura a Marx y Engels, padres del comunismo. 



La Berliner Dom, catedral evangélica. 



Dos de los museos de la conocida como "Isla de los Museos". En ellos se encuentran el famoso altar de Pérgamo, el busto de Nefertiti y numerosas pinturas y esculturas, en la foto el altar de Pérgamo. 

Altar de Pérgamo
Y aquí termina mi explicación de cómo fueron esos días en una de las mejores ciudades que llevo visitadas hasta ahora y que pienso volver a pisar. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario